El gobierno de Venezuela presentó un borrador de regulación que obligará a las empresas petroleras a instalar sus propias centrales eléctricas para operar fuera de la red nacional. Esta medida busca reducir las interrupciones en la producción de crudo y gas natural, provocadas por los frecuentes apagones en el país.
El documento también permitirá que compañías privadas suministren energía directamente a las petroleras, con el objetivo de aliviar la presión sobre el sistema eléctrico nacional. Este sistema se encuentra debilitado por años de falta de inversión y mantenimiento, en un momento en que Venezuela atraviesa dificultades económicas.