Ucrania ha lanzado una ofensiva con drones contra San Petersburgo, impactando importantes instalaciones energéticas y militares, un día después de una oleada de ataques rusos que causaron 23 muertes en territorio ucraniano. El ataque ucraniano coincide con la inauguración del tradicional foro económico internacional en la ciudad rusa.
Las imágenes desde San Petersburgo mostraron columnas de humo visibles a varios kilómetros de distancia tras los ataques nocturnos, que fueron reivindicados por el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky. Entre los objetivos alcanzados se encuentra la terminal petrolera de San Petersburgo, a unos 1.100 kilómetros de la frontera ucraniana, así como objetivos militares en la base de Kronstadt.
Las autoridades rusas, por su parte, acusaron a Kiev de la muerte de ocho civiles en un ataque contra un autobús en la Donetsk ocupada. El Kremlin ha prometido represalias por estos ataques, señalando que sus respuestas serán "de carácter sistemático".
Los ataques ucranianos se producen en un contexto de intensificación de los bombardeos rusos contra Ucrania, que la Organización de las Naciones Unidas ha condenado. Testimonios de civiles ucranianos describen explosiones masivas y edificios destruidos, generando terror entre la población.
Según el Institute for the Study of War, Ucrania ha logrado recuperar alrededor de 282 kilómetros cuadrados de territorio ruso durante mayo, reduciendo por segundo mes consecutivo las zonas controladas por Moscú, lo que indica un cambio en la dinámica del conflicto.