Ucrania llevó a cabo un ataque en la región de San Petersburgo, Rusia, que provocó explosiones e incendios en una terminal petrolera, una de las principales instalaciones energéticas del país. El ataque, atribuido a Ucrania, ocurrió durante la madrugada y el presidente Volodymyr Zelensky confirmó que las fuerzas ucranianas golpearon objetivos estratégicos en el territorio ruso.
Entre los objetivos atacados se encuentran la base naval de Kronstadt y una empresa de armamento en la región de Tambob, situada a 600 kilómetros de la línea del frente. La ofensiva se produjo a más de mil kilómetros de la frontera, y coincidió con la apertura del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, evento al que asistía Vladimir Putin. Se enfatizó la diferencia entre la invasión rusa y la defensa ucraniana.