Una consigna policial se mantiene frente a la casa de Soledad Andriani, quien se niega a salir, a pesar de los intentos de los periodistas por obtener su testimonio. Los vecinos confirman que Andriani estaría dentro de la vivienda. Se especula que la presencia policial busca evitar una posible "pueblada" debido al creciente descontento social por su implicación en el caso.
La situación de Soledad Andriani es cada vez más complicada, ya que su versión de los hechos ha cambiado varias veces. Inicialmente, afirmó haber prestado el auto a Barrelier sin sospechar nada, luego dijo que lo hizo bajo coacción y, más tarde, que tuvo una "sensación rara" pero que debía llevar ropa para un tío enfermo. Estas inconsistencias sugieren que podría estar ocultando información crucial, y la justicia sospecha que sabe más de lo que dice.
Además, Soledad Andriani fue grabada mientras ayudaba a Barrelier a armar una coartada y lo visitó en el lugar de detención. La doctora Ambo sugiere que si Soledad Andriani es imputada, podría haber un grado de riesgo para ella, ya que sus mentiras podrían llevar a una causa por "habeas corpus" si no se justifica la vigilancia.
El análisis de sus acciones y declaraciones lleva a la conclusión de que Soledad Andriani podría ser una pieza clave para "destapar algo impensable" en el caso, y que su quiebre podría revelar la implicación de otras personas.