Una psicóloga forense explica que los femicidas pueden intentar ocultar partes del cuerpo de sus víctimas como "trofeo" o quedarse con alguna pertenencia, especialmente si hay desmembramiento. Esta conducta, aunque macabra, es posible porque la lógica de pensamiento de estas personas es "distinta" a la de la mayoría.
La especialista señala que los asesinos con este perfil no sienten culpa y se perciben a sí mismos como víctimas. Estas personalidades se gestan a lo largo de la crianza y el desarrollo, y suelen tener características "engatusadoras" o "embaucadoras", manipulando a varias mujeres.
Se destaca la necesidad de ejercer poder y control, así como la "falta de ley" o estructura interna que los ordene, lo que contribuye a la comisión de estos crímenes.