Gustavo Melman, padre de Natalia Melman, compartió el desgarrador relato del femicidio de su hija, ocurrido el 4 de febrero de 2001 en Miramar. Explicó que Natalia fue raptada por la policía bonaerense en un patrullero, torturada, violada y asesinada con el cordón de su propia zapatilla. Su cuerpo fue hallado cuatro días después en el vivero de Nicola, a las afueras de Miramar, un lugar al que el comisario se negaba a que ingresaran para buscarla.
Melman destacó que, en ese momento, la repercusión mediática fue crucial para lograr justicia. En 2002, tres policías fueron condenados por el crimen. Diez años después, Ricardo Panadero también fue condenado y actualmente se busca un quinto ADN que aún no ha sido identificado. El padre de Natalia también expresó su preocupación por la posibilidad de que los condenados recuperen la libertad, una situación que los familiares de víctimas deben vigilar constantemente.
La conversación puso de manifiesto la complicidad institucional en el caso, describiéndola como una "banda de criminales" y una "patota policial" que actuó directamente en el femicidio. En otros casos, esta complicidad se manifiesta a través de "fallos arbitrarios" y encubrimientos por parte de otros agentes policiales que impiden el esclarecimiento de la verdad.