El padre de Agostina Vega, la joven víctima de femicidio, se manifestó con un tono de indignación y dolor, exigiendo justicia y señalando que el presunto femicida, Barrelier, "no actuó solo". Sus declaraciones, cargadas de emoción, resaltan la frustración ante la impunidad y la inacción del sistema judicial.
El hombre, quien se autodenomina "papá" y "siempre papá", ha llevado a cabo su propia investigación para esclarecer el crimen de su hija. Afirma que no se detendrá hasta que se investigue todo, incluso si debe hacerlo por su cuenta. Su testimonio subraya la falta de confianza en las instituciones y la desesperación de la familia ante la tragedia.
El caso de Agostina se enmarca en la alarmante estadística de femicidios en Argentina, donde una mujer es asesinada cada 20 o 30 horas. Se cumplen 11 años de la marcha "Ni Una Menos" por el crimen de Chiara Páez, y Agostina se convierte en la víctima número 3206 desde entonces. Esta cruda realidad pone de manifiesto la urgencia de soluciones y políticas efectivas para frenar la violencia de género.
La investigación se centra en determinar si Barrelier actuó solo o si es parte de una red criminal. El padre de Agostina ha aportado pruebas que sugieren la existencia de otros implicados, lo que ha motivado nuevos allanamientos en la casa del principal sospechoso. La comunidad y los medios esperan respuestas sobre la posible complicidad de otras personas en este aberrante crimen.