En un momento de alta tensión durante la conferencia de prensa, el padre de Agostina reaccionó con visible enojo ante una pregunta sobre los posibles motivos del crimen de su hija. "¿Vos en serio me estás preguntando eso?", increpó el padre, visiblemente afectado, a quien formuló la pregunta.
El padre de Agostina argumentó su indignación explicando que "yo no puedo estar en la cabeza de un psicópata" y que "nunca vamos a entender los motivos de un psicópata". Su respuesta reflejó el profundo dolor y la frustración ante la incomprensión de la brutalidad del acto.
Posteriormente, en el estudio, se debatió sobre la posibilidad de que la defensa del acusado intente argumentar que es un "enfermo" o que no comprendió la "criminalidad del acto". Sin embargo, se aclaró que en la justicia penal, para eximir de responsabilidad, es necesario acreditar que el acusado no podía dirigir sus actos en el momento del hecho, lo que es un camino "larguísimo" y difícil de probar.