La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reducido drásticamente su conteo de casos sospechosos de ébola en la República Democrática del Congo, pasando de 906 a 116, a los que se suman otros 15 en Uganda. Esta importante caída se produjo gracias a que muchas personas, inicialmente consideradas sospechosas, dieron negativo en las pruebas médicas, confirmándose que padecían otras enfermedades como malaria o meningitis.
Los casos confirmados de ébola se elevan a 321, con 48 fallecidos. La OMS explicó que los casos sospechosos representan una "instantánea de un momento concreto" y que el número de confirmados es acumulativo. Cualquier persona con síntomas similares al ébola es contabilizada como sospechosa hasta obtener los resultados de las pruebas.