La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha emitido una advertencia sobre las consecuencias económicas de una guerra prolongada en Medio Oriente. Según la OCDE, si el conflicto se extiende hasta finales de 2026, se produciría una fuerte ralentización económica global, que sería especialmente notoria en 2027, y un aumento de la inflación.
Aunque la OCDE ya ha reducido ligeramente sus expectativas de crecimiento mundial para este año debido al conflicto, el organismo subraya que el impacto sería mucho mayor si la guerra se extiende. Esta situación podría afectar gravemente la estabilidad económica de diversos países.