El fotógrafo ambiental argentino Nicolás, galardonado como el mejor del mundo en su categoría, compartió su experiencia y pasión por documentar la naturaleza y la vida marina. Nicolás, oriundo de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, relató cómo su camino lo llevó de soñar con ser tenista profesional a convertirse en explorador de National Geographic y trabajar con Naciones Unidas.
En la entrevista, Nicolás describió sus viajes a lugares como los esteros del Iberá, Sudáfrica y la Antártida, donde documenta los efectos climáticos. Su fascinación por el mar comenzó en 2019, tras ser seleccionado para un proyecto de fotografía submarina, donde tuvo sus primeros encuentros con tiburones, rayas y ballenas, lo que lo motivó a convertir esta pasión en su estilo de vida.
El fotógrafo mencionó una de sus fotos más impactantes: una orca cazando en Baja California. Describió la experiencia como una mezcla de "paro cardíaco" y "adrenalina increíble", buscando captar esas sensaciones con su cámara para compartirlas con el público. También habló sobre la paciencia y la gestión de la frustración que implica su trabajo, ya que no siempre se encuentran los animales deseados de inmediato.
Nicolás enfatizó que, aunque su trabajo puede parecer riesgoso, se siente más seguro en la naturaleza que en una autopista. Destacó que el miedo a los tiburones es un mito y que la barrera entre el miedo y la comprensión es el desconocimiento. También compartió su compromiso social, mencionando misiones a la Franja de Gaza y el costo personal de estar lejos de su familia, aunque ahora disfruta de compartir su pasión con ellos.
Finalmente, el fotógrafo reflexionó sobre sus logros a los 26 años, incluyendo el premio de mejor fotógrafo ambiental del mundo y ser uno de los 20 exploradores de National Geographic. Expresó su gratitud por todo lo vivido y su deseo de seguir conectando a las personas con la naturaleza, recordándoles que "somos naturaleza" y debemos aprender a convivir con ella.