La tensión en Oriente Medio y el Golfo Pérsico ha generado nuevas revelaciones sobre las relaciones entre líderes internacionales. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el expresidente estadounidense Donald Trump han confirmado desacuerdos en torno a los ataques en el Líbano.
Netanyahu admitió un "contrapunto" con Trump, mientras que el expresidente confirmó que había llamado "loco" a Netanyahu en una conversación telefónica. En dicha llamada, Trump habría instado a Netanyahu a cesar los ataques en el Líbano para no comprometer el acuerdo con Irán, cuyo horizonte aún no es claro.
Gustavo Mura señaló que Trump, además de la guerra en Oriente Medio y la de Ucrania, enfrenta problemas electorales en Estados Unidos. Recientemente, un candidato republicano disidente derrotó al candidato de Maga en las primarias de Iowa, lo que ha llevado a Trump a criticar a los "comunistas" en su red social, incluyendo ahora a los demócratas y a los republicanos que no están de acuerdo con sus políticas.