Se conmemora el legado de Marilyn Monroe, destacando su significado más allá de una película y su impacto como ícono que rompió tabúes, especialmente en la sexualidad y sensualidad femenina. Se resalta su vigencia en la memoria colectiva, con millones de personas recordándola y miles reuniéndose en una escultura en Palm Springs, California, para lograr un récord.
En el centenario de esta superestrella, Hollywood la mantiene viva a través de diversas manifestaciones y el continuo interés del público, que se caracterizó como ella con su vestido más icónico y su peluca.