En el marco de la marcha Ni Una Menos, se escucharon testimonios impactantes de mujeres que esperan justicia por femicidios, algunos de ellos ocurridos hace mucho tiempo. La manifestación pone de manifiesto que, a pesar de los años, aún "falta mucho para que las cosas cambien" en la lucha contra la violencia de género.
Entre los reclamos, se destacó la crítica a los "privilegios" que gozan algunos femicidas en prisión, como el uso de celulares. Se mencionó el caso de Daniela, cuya hermana Alicia murió por un femicidio en 2021, y el acusado, preso en Sierra Chica, aún no tiene condena firme y utiliza el celular, enviando "metamensajes" a la familia, lo que genera una "revictimización".
La plaza se llenó no solo de mujeres, sino también de hombres que acompañan los reclamos. Se recordó el caso emblemático de Natalia Melman, violada y asesinada por policías en Miramar, cuyo padre, Gustavo Melman, expresó su impotencia ante la repetición de los hechos y la falta de freno a la violencia.