Una multitudinaria marcha Ni Una Menos se llevó a cabo en la Plaza del Congreso en Buenos Aires, y en diversas ciudades del país como Córdoba, para pedir justicia por las víctimas de femicidio, entre ellas Lara, Agostina, Brenda, Morena, Noelia y Luz. Los manifestantes expresaron su hartazgo ante la violencia de género y criticaron al gobierno por su "desfinanciamiento a las políticas" y la "quita de derechos".
Familiares de las víctimas, como la abuela de Agostina, Elizabeth Heredia, denunciaron la inacción y falta de importancia de la justicia en los casos de desapariciones y femicidios. Heredia lamentó que a su nieta "la siguen matando" y a su hija la tienen "encarnizada", señalando que si hubieran actuado a tiempo "hubiera sido distinto".
Representantes de organizaciones como Actrices Argentinas, con Telma Fardín, se hicieron presentes, y voces de la marcha enfatizaron que los hechos son "femicidios" y no "homicidios", criticando la ausencia de pronunciamientos del gobernador y del presidente Milei sobre el tema. Se denunció que el Estado "desfinancia la política pública para prevenir la violencia de género" y que la justicia no activa protocolos ni escucha las denuncias, lo que "tiene un costo" y "se lleva nuestras vidas".
Se destacó que el sistema es "machista, misógino, patriarcal y también clasista", afectando principalmente a mujeres de sectores humildes. La titular de la Fiscalía Especializada contra la Violencia de Mujeres, Mariana Laboseta, advirtió sobre el "fenómeno creciente de falsas denuncias" que se intenta instalar, calificándolo de "estereotipos viejos" que perjudican la confianza de las víctimas en el sistema. Se presentó un informe que revela una caída del 94,8% en la inversión en políticas de género desde diciembre de 2023, la discontinuación de 6 de 8 programas principales y una reducción del 45% en la planta de la línea 144, además de un presupuesto del 2% para ESI en comparación con 2023.