La marcha Ni Una Menos en Plaza del Congreso se convirtió en un escenario de dolor y reclamo, donde familiares de víctimas de femicidios exigieron justicia y criticaron la falta de avances en las causas y la inacción del Estado.
Franco, hermano de Fabiana (asesinada el 8 de diciembre del año pasado por su pareja policía), compartió su testimonio. Expresó que la causa no avanza y que, a pesar de que su hermana era policía y su agresor también, la carátula cambió a homicidio agravado por el vínculo, pero no por femicidio. Franco pidió la máxima condena para el femicida y lamentó que su hermana no haya podido pedir ayuda a tiempo.
Los manifestantes expresaron su frustración porque, a 11 años de la primera marcha, "nada cambió". Afirmaron que "muere una mujer cada 31 horas" y que la sociedad retrocede. También denunciaron la falta de perspectiva de género en la justicia, donde las denuncias de mujeres por violencia o desapariciones no son tenidas en cuenta.
El informe concluyó destacando la masividad de la marcha y la cantidad de testimonios recogidos, que ponen en evidencia que muchas mujeres no tienen las herramientas para denunciar las situaciones de violencia que viven. Se hizo un llamado a la sociedad para no mirar al costado y entender que la violencia de género interpela a todos.