A 11 años de la primera movilización, se convoca una nueva marcha del "Ni Una Menos" frente al Congreso de la Nación. Agrupaciones de familiares de víctimas de femicidio se hicieron presentes, exhibiendo las caras de las mujeres asesinadas en banderas y carteles.
Carola, madre de Candela, una de las víctimas, expresó su tristeza y frustración, afirmando que "no cambió nada" desde 2011 y que la justicia "está peor". Criticó la falta de reconocimiento de los femicidios por parte del gobierno, la ausencia de abogados de oficio para las familias de las víctimas y la impunidad de los agresores.
El debate se centra en la politización de la marcha y la crítica al gobierno por la supuesta eliminación de la figura de femicidio y el recorte de fondos a programas de políticas de género. Sin embargo, se destaca que el gobierno impulsa medidas como la prohibición de celulares en las cárceles y penas de cumplimiento efectivo, que son reclamos de las familias.
Se espera una gran concurrencia en la marcha central y en distintos puntos del país, ya que el caso Agostina Vega ha movilizado a la sociedad, generando un clamor por políticas diferentes y un accionar distinto de las autoridades competentes.