La movilización de Ni Una Menos en el Congreso Nacional comenzó a colmar la plaza una hora y media antes de lo previsto, reflejando el hartazgo y la indignación de las mujeres ante la creciente violencia de género.
Una de las manifestantes, de Boulogne, expresó que la situación "es peor" y que el número de femicidios y suicidios aumenta. Criticó al presidente por sus declaraciones y la comparación de la tasa de natalidad, argumentando que las mujeres no son "incubadoras" y que la economía actual dificulta traer hijos al mundo.
Otra participante, conmovida por el caso de Agostina, lamentó que el Estado y las políticas públicas no acompañen en la lucha contra la violencia de género, haciendo que "ser mujer hoy se convirtió en un factor de riesgo".
Jóvenes de 15 y 16 años, como Emma y Mora, también expresaron su hartazgo por la falta de justicia y la constante culpabilización a las víctimas. Subrayaron la necesidad de que los hombres se involucren en la conversación y "paren el carro" a otros varones, ya que "a las mujeres no nos escuchan".