Desde la Plaza del Congreso, miles de mujeres se congregaron para la marcha Ni Una Menos, que este año conmemora su undécimo aniversario. La movilización se originó tras el femicidio de Chiara Báez en Santa Fe en 2015.
Según diversos observatorios, el número de femicidios continúa siendo alarmante, con 3144 casos acumulados hasta la fecha en Argentina. En los primeros cinco meses de este año, ya se registraron 99 femicidios, lo que equivale a un femicidio cada 44 horas.
Durante la cobertura, se entrevistó a participantes que compartieron sus experiencias, como Elizabeth de Ezeiza, quien denunció que su tío abusó de ella y su hermana hace más de 10 años y aún se encuentra libre. Otra entrevistada, Priscila, destacó que, aunque no es víctima directa, participa para apoyar y visibilizar que "todas sufrimos algún abuso, alguna cosa, alguna vez", reflejando el miedo cotidiano y la necesidad de activar "instintos de supervivencia".
También se mencionó el caso de Sofía Herrera, desaparecida en 2008, y se hizo hincapié en el reclamo de que "no se culpabilice a la madre ni a las propias víctimas" de los femicidios. El reclamo central de la marcha es la implementación de políticas de prevención y la escucha a las víctimas.