Un grupo de jubilados que marchaba pacíficamente por la vereda frente al Congreso se encontró con un operativo policial que les impidió dar la vuelta al edificio, como suelen hacer habitualmente. Según los manifestantes, la policía puso vallas cuando los vio llegar, impidiendo su paso.
Los jubilados denunciaron que la intención del gobierno nacional es "generar miedo" para detener este tipo de manifestaciones. A pesar de que inicialmente no cortaban la calle, algunos decidieron pararse en el medio de la calzada, lo que provocó un enfrentamiento con los efectivos.
La policía intentó contener a los manifestantes, pero la situación escaló con empujones y discusiones. Una mujer incluso acusó a la policía de haberle pegado. Aunque los jubilados argumentaban que se manifestaban en la vereda, la policía avanzó y terminó cortando la calle.
La tensión continuó en el lugar, con la llegada de más efectivos policiales. Los manifestantes, que eran menos en número que los policías, no se les permitió dar la vuelta al Congreso. Se observaron vallas preparadas para ser colocadas más tarde, cerca del horario de una concentración mayor prevista para las 14 o 15 horas.