La investigación sobre la muerte de cinco buzos en las Maldivas continúa, y una animación viral en redes sociales, que buzos expertos consideran muy probable, arroja luz sobre los posibles errores que llevaron a la tragedia. La historia se centra en una inmersión a 50 metros de profundidad donde el grupo, que no era un buceo técnico, decidió ingresar a una caverna no planificada.
El primer error crucial fue la improvisación al desviarse del plan original y adentrarse en la caverna con equipo de oxígeno normal, lo cual es inadecuado para buceos técnicos que requieren mezclas de aire como el trimix para mayor tiempo de fondo. Una vez dentro, el sedimento levantado creó un "falso muro", desorientándolos y llevándolos a un conducto equivocado.
El guía, el último en sobrevivir, presenció la muerte de sus compañeros por la falta de oxígeno. Aunque logró encontrar la salida, no tuvo tiempo para la descompresión necesaria, lo que resultó en un fatal accidente. Una sexta estudiante que se salvó al no unirse a la inmersión dio el aviso. Sin embargo, el operativo de rescate improvisado por buzos locales, sin el equipo adecuado, se convirtió en una cadena de problemas. Finalmente, buzos finlandeses de élite con equipos especializados lograron recuperar los cuerpos. Las hipótesis apuntan a equipos no aptos y una serie de decisiones erróneas que se combinaron en un desenlace trágico.