Un hombre acude a Joyería El Tazador con un reloj Rolex y una navaja de su abuelo belga, con la intención de venderlos para financiar un proyecto de televisión. El reloj es un modelo icónico de Rolex, lanzado en 1955 para pilotos comerciales, con dos usos horarios y bisel azul y rojo para diferenciar el día y la noche. Aunque el reloj no funciona y tiene el bisel dañado, una experta en relojes confirma que solo necesita un service de limpieza y la corona está suelta.
La navaja, una pieza personalizada de oro, también es valorada. Se le informa al cliente que las cajas y papeles aumentan la cotización, pero que se pueden vender igual sin ellos. Se le ofrece un total de 13 millones de pesos por ambas piezas. El cliente se muestra gratamente sorprendido y feliz, afirmando que con ese dinero podrá concretar su sueño de hacer un piloto de televisión. Elige recibir el pago mediante transferencia bancaria.