El gobierno de Javier Milei muestra contradicciones internas significativas, especialmente en lo que respecta al "Riesgo Cuca". Mientras el presidente afirma su existencia, el ministro de Economía lo niega rotundamente, generando confusión y evidenciando falta de cohesión en el mensaje oficial. Esta dicotomía se extiende a otros datos, como la cantidad de personas que salieron de la pobreza, donde las cifras oficiales varían en millones.
Se critica la estrategia del gobierno de seguir confrontando con el kirchnerismo, a pesar de que este ya no es la opción política principal. Se argumenta que esta narrativa, que funcionó al inicio del mandato, ya no es efectiva y que el gobierno debe asumir la responsabilidad de la situación actual.
Las encuestas revelan que Javier Milei tiene una imagen positiva del 38,7% y una negativa del 60%, lo que representa un "problema para un balotaje". En contraste, Cristina Fernández de Kirchner presenta una imagen positiva del 32,7% y una negativa del 56,4%, pasando a ser la figura con mayor imagen positiva del país según el analista Hugo Haime.
El debate también abordó la postura de que "lo viejo no funciona", una frase recurrente para justificar las políticas actuales. Sin embargo, se cuestiona si realmente "lo peor ya pasó", señalando que muchos perciben que la situación empeoró y que "habrá luz al final del camino" es una pregunta sin respuesta.