Francia detuvo al capitán de un buque ruso que fue interceptado en el Mediterráneo. Aunque las autoridades rusas calificaron el hecho como "un acto de piratería", la embajada de Rusia en París ha reclamado al gobierno francés el acceso consular inmediato al ciudadano ruso y su pronta liberación.
Se ha señalado que el buque, aunque con capitán ruso, podría estar llevando combustible o tener una bandera de conveniencia, lo que añade complejidad a la situación.