En el marco de la investigación por el crimen de Agostina, los familiares de Barrelier, incluyendo su mujer y la madre, sostienen que no tenían conocimiento de lo ocurrido en la vivienda. A pesar de que la casa es grande, la justicia investiga por qué nadie se enteró del desmembramiento del cuerpo ni encontró algo fuera de lugar, lo que resulta llamativo dada la magnitud de los hechos.
La mujer de Barrelier y su hija se encuentran actualmente en la casa de la madre de Barrelier, y ambas mantienen la misma versión de los hechos. Había más personas en la casa, incluyendo una pareja que alquilaba en la parte de arriba, quienes también declararon no haber escuchado ni visto nada.
Un psiquiatra forense, Enrique de Rosa, explicó que Barrelier podría haber engañado a todos debido a una "estructura particular de personalidad", refiriéndose a los psicópatas, quienes carecen de normas morales y pueden actuar con un "encanto superficial". Sin embargo, aclaró que la psicopatía no es un diagnóstico médico, sino un trastorno de personalidad, y que los delitos no son cometidos por enfermos mentales, sino por personas "normales" que se insertan en la sociedad con total impunidad.
La madre de Barrelier, Diana, expresó su incredulidad y dolor por las acciones de su hijo, afirmando que no entiende "por qué hizo esta barbaridad, esta monstruosidad". Ella había creído que su hijo había cambiado después de un antecedente importante, pero ahora se siente "defraudada" y no quiere verlo. La mujer de Barrelier, Marianela, también declaró no saber nada, aduciendo que la casa es muy grande.