Cinco personas murieron y 19 resultaron heridas tras una explosión causada por una bomba o un proyectil de mortero de la Segunda Guerra Mundial en Indonesia. El artefacto estalló imprevistamente, arrasando un complejo de viviendas para pescadores en Papúa.
Las imágenes del lugar muestran a los residentes caminando entre los escombros mientras se oyen gritos. Agentes de policía, equipos de rescate y personal de emergencia rastrearon la zona. Según informes locales, las cinco víctimas pertenecían a la misma familia, incluyendo tres adultos y dos niños de siete y cinco años.
Diecinueve personas sufrieron heridas leves, y 55 residentes, incluidos tres niños pequeños, fueron desalojados y trasladados a refugios temporales. La policía confirmó la recuperación de varios restos humanos del lugar y su traslado a la morgue del Hospital General Regional. Se desconoce si el artefacto estaba enterrado o en posesión de alguna de las víctimas.