Un exfuncionario fue descubierto con 2.300.000 dólares en efectivo, cocaína, anfetaminas, ketamina y sofisticados elementos de espionaje. Se encontraron objetos como biromes con micrófonos y cámaras, así como anteojos y pulsadores adaptados para espiar, lo que sugiere una obsesión por el espionaje.
El exfuncionario estuvo vinculado a organismos de control de aeropuertos y contratos de ARSAT. La investigación busca determinar el origen de la gran cantidad de dinero y la finalidad de los dispositivos de espionaje. Algunos especulan que el material era para la SIDE, mientras que otros creen que él mismo lo utilizaba para grabar reuniones y negociaciones.
El fiscal Fernando Domínguez de San Isidro está a cargo de la investigación, que podría extenderse e involucrar a otras personas importantes debido a la magnitud de los hallazgos. El caso genera gran expectativa por las posibles ramificaciones en el ámbito público.