Europa no está del todo preparada para un verano abrasador, a pesar de que las altas temperaturas ya se están registrando, con Francia alcanzando los 37 grados y España los 39 grados antes incluso del inicio oficial del verano. La mayoría de los ciudadanos de la Unión Europea no dispone de sistemas de aire acondicionado ni ventiladores en sus hogares.
Un preocupante 38% de los europeos asegura que no puede permitirse instalar equipos de refrigeración. Esta cifra es aún más elevada en países cálidos como Francia, Grecia y Portugal, donde más de cuatro de cada diez ciudadanos no pueden acceder a estos sistemas. En España, el porcentaje es del 34%.
Además, más de la mitad de los ciudadanos de España, Portugal, Italia y Chipre afirman no disponer de elementos básicos para proteger su vivienda del calor. La preocupación es especialmente alta en el Mediterráneo, donde tres de cada cuatro chipriotas y siete de cada diez griegos y malteses temen las temperaturas extremas.