Una empleada de una carnicería en una localidad de 11.000 habitantes intentó envenenar a un compañero de trabajo colocando raticida en su termo de mate. El incidente, captado por cámaras de seguridad, mostró a la mujer agitando el termo para diluir el veneno.
El compañero comenzó a sentirse mal, con náuseas y vómitos, y fue internado por intoxicación. La empleada, que había tenido una discusión previa con la víctima, fue denunciada por la dueña de la carnicería.
La investigación llevó al secuestro del termo y un allanamiento en la casa de la empleada, donde se encontró raticida. Aunque la mujer está detenida, se le imputan lesiones leves en grado de tentativa, lo que podría permitirle recuperar su libertad pronto.
El caso generó conmoción en la pequeña localidad, y se destaca que la vida de la agresora y la de sus compañeros, quienes casi mueren, cambiará radicalmente.