Se cumplen 40 años del Mundial de México 86 y se revive la memoria de Diego Maradona, quien según él mismo, jugó el mejor partido de su carrera contra Uruguay en ese torneo. Este encuentro, a menudo eclipsado por los partidos contra Inglaterra y Bélgica, fue un despliegue de habilidad único del astro argentino.
En aquel partido, Maradona demostró una capacidad excepcional para eludir defensores uruguayos y generó jugadas clave, incluyendo dos oportunidades claras de gol para Jorge Valdano. A pesar de que el marcador final fue un ajustado 1 a 0, la actuación individual de Diego fue considerada inolvidable.
Durante el encuentro, Maradona tuvo un gol anulado por una supuesta mano que, según los comentaristas, no fue clara en las repeticiones. La discusión destaca la magnitud de su actuación, considerada una de las más grandes de un jugador en la historia de los mundiales.