Un impresionante narcotúnel de casi 600 metros de largo y un metro cuarenta de alto, con paredes reforzadas, fue descubierto conectando una ciudad mexicana con San Diego, Estados Unidos. La imagen de este túnel fue difundida por el gobierno estadounidense en un momento de tensión en la relación con la presidenta mexicana.
La presidenta de México ha endurecido su discurso hacia Estados Unidos, acusándolos de injerencia por la operación de miembros de la DEA o la CIA contra cárteles narco en México. En medio de esta discusión, Estados Unidos expone la realidad del tráfico de drogas desde México.
Este narcotúnel es un claro ejemplo de la sofisticación de las rutas de contrabando entre ambos países.