Durante el programa, se generó un debate sobre la marcha Ni Una Menos y la percepción de su politización, especialmente por la inclusión de discursos que mencionan temas como el Fondo Monetario Internacional o la situación en Bolivia. Algunos panelistas expresaron su preocupación de que la causa pierda fuerza cuando se "partidiza", ya que consideran que debería ser un reclamo unificado de toda la sociedad.
Se cuestionó la presencia de abogados de renombre en casos de personas con bajos recursos, como el de Barrelier, sugiriendo posibles intereses políticos detrás de estas representaciones legales. Se mencionó la conexión familiar del abogado Moreno con funcionarios del municipio de Córdoba y el consejo de la magistratura, lo que generó dudas sobre la imparcialidad y los motivos de su intervención.
También se criticó la postura de ciertos sectores feministas que, según los panelistas, no representan a todas las mujeres, especialmente aquellos con mensajes extremos como "muerte al macho". Una de las panelistas afirmó que muchas mujeres no se sienten representadas por esa línea del feminismo.
Finalmente, el debate se centró en la reinserción social de los delincuentes, especialmente en casos de femicidio y abuso sexual. Mientras una panelista defendió la idea de dar una segunda oportunidad a todos, otros, incluyendo Esteban y Mauricio, se mostraron en desacuerdo, argumentando que en casos de delitos graves como la violación, la reincidencia es alta y la reinserción es inaceptable, proponiendo que los condenados permanezcan en prisión de por vida.