La interna dentro del oficialismo se intensifica a raíz del pliego de la jueza Verónica Micheli, cuya designación fue retirada por el presidente Javier Milei. El debate se centra en el procedimiento y la necesidad de fundamentos para el retiro de un pliego que ya contaba con dictamen de comisión.
En este contexto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se reunió con Karina Milei en el despacho de la Secretaría General de la Presidencia. La propia Bullrich difundió una foto del encuentro, un gesto interpretado como un intento de aplacar la crisis política generada por su diferenciación pública, aludiendo a la objeción de conciencia para no acompañar la decisión presidencial.
Sin embargo, desde el entorno de Karina Milei, se considera que la postura de Bullrich, como presidenta de un bloque, es "errónea" e "ilógica", ya que su función principal debería ser asegurar los votos para los proyectos y pliegos enviados por el gobierno. Se enfatiza que la decisión de proponer y retirar un pliego es atribución exclusiva del presidente.
La vicepresidenta Victoria Villarruel también se sumó a la controversia al recibir en su despacho a Verónica Micheli y expresarle su "respaldo institucional", lo que fue interpretado como un "desafío" a la posición de Milei. Desde la Casa Rosada, leen las acciones de Villarruel como parte de la oposición al gobierno.
Finalmente, se confirmó que la nota de retiro del pliego de Verónica Micheli fue presentada el 27 de mayo sin fundamentos explícitos. El Senado deberá tratar este pedido antes de avanzar con otros 50 pliegos para vacantes judiciales y la ley de propiedad privada.