Las consultoras privadas proyectan que la inflación de mayo se ubicará entre el 2.1% y el 2.4%, mostrando una desaceleración en el índice general. Tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como el presidente Javier Milei, destacaron esta tendencia descendente en sus recientes intervenciones.
A pesar de estas cifras optimistas, se observa una preocupación en el sector de alimentos, donde los precios registraron un aumento del 2.7% al 3.3% en las últimas semanas de mayo, superando el promedio general.
Este incremento en los productos básicos es particularmente sensible para los consumidores, quienes modificaron sus hábitos de compra, realizando visitas más espaciadas a los supermercados. Además, existe la expectativa de que algunos comerciantes puedan remarcar precios en junio, coincidiendo con el pago del aguinaldo, para captar parte de esos ingresos adicionales en el mercado.