El programa concluyó con una última ronda de oraciones, donde el presentador intercedió por los niños, por los cuadernos y libros, y por las personas representadas por fotografías, prendas de ropa, llaves y documentos. Se determinó la victoria para el "pueblo" y se ordenó la salida de todo mal en el nombre de Jesús, para que no regresara.
Se hizo un llamado a la audiencia para que abrieran sus ojos y dijeran "amén", agradeciendo a Dios por el día. El mensaje final se centró en las "batallas silenciosas" que enfrentan las familias, con hogares llenos de tensión y palabras hirientes, pero se afirmó que Dios no llamó a la familia a romperse, sino a proteger lo que Él dio.
Se instó a las personas a tomar la decisión de luchar por sus familias, no con fuerza humana, sino revestidos del poder de Dios, y se extendió una invitación a un encuentro especial en "Peatones, La Valle 869, microcentro de Buenos Aires", a las 10 de la mañana con el pastor León Cota.