Un grupo de ciclistas argentinos, incluyendo un escribano de Gualeguaychú, completó un épico viaje de 17.000 kilómetros a través de 17 países en nueve meses y medio para llegar a Estados Unidos y presenciar el Mundial.
El escribano, que realiza este tipo de viajes anualmente, cruzó el Tapón del Darién en avión debido a la imposibilidad de encontrar un barco para sus bicicletas. Durante el trayecto, el grupo enfrentó situaciones de riesgo, como un motín carcelario en Machala, Ecuador, que los obligó a ser evacuados por el canciller argentino, y la explosión de un coche bomba de las FARC en el Valle del Cauca, Colombia.
Además, relataron el temor que sentían al cruzar la frontera de Nicaragua, donde descartaron cámaras y drones para evitar problemas, aunque finalmente pudieron ingresar sin mayores inconvenientes. Los ciclistas durmieron en carpas, iglesias, clubes, canchas de fútbol, casas de familia, hoteles y bajo las estrellas.
A pesar del agotamiento físico, el ciclista de 56 años expresó que la pasión por viajar en bicicleta y el amor por la selección argentina fueron las principales motivaciones. Ahora, en Estados Unidos, están buscando entradas a precios razonables para poder asistir a los partidos del Mundial y piden ayuda a través de sus redes sociales "Enviciando al Mundo".