La Guardia Costera de China informó que realizó una patrulla de vigilancia en aguas al este de la isla de Taiwán. Esta acción se llevó a cabo en respuesta al anuncio unilateral de Japón y Filipinas sobre conversaciones de delimitación marítima en la zona.
Un portavoz de la Guardia Costera china declaró que la acción de Japón y Filipinas "infringe gravemente la soberanía territorial y los derechos e intereses marítimos de China", y que la patrulla fue una "medida necesaria".
El portavoz concluyó que la Guardia Costera de China continuará reforzando el control sobre las aguas pertinentes y tomando medidas para salvaguardar la soberanía territorial y los derechos e intereses marítimos de China, en un contexto de tensión latente entre China, Taiwán, Japón y Filipinas.