Camila, participante de Cuestión de Peso, logró cumplir su promesa de no usar remera roja en la balanza, lo que implica que no estaba en zona de riesgo de eliminación. A pesar de haber subido 800 gramos de peso, su avance previo le permitió pasar la balanza.
Ella expresó su orgullo por mantenerse enfocada en su dieta a pesar de las tentaciones, como las hamburguesas que le ofrecieron. "Mi palabra vale, Camila vale también", afirmó.
La participante lleva bajados un total de 11 kilos y 600 gramos. Aunque cumplió con su objetivo, el conductor le advirtió que no debe confiarse y seguir subiendo de peso si quiere evitar la remera negra el viernes.