Bolivia atraviesa un mes de intensas protestas y bloqueos, lo que ha derivado en una profunda crisis política y social. A la renuncia de varios ministros, se suma ahora la dimisión del ministro de Defensa, Marcelo Salinas.
Las manifestaciones, que exigen la salida del presidente Rodrigo Paz, han convocado a obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros. Los manifestantes reclaman medidas urgentes para enfrentar la peor crisis económica que el país ha vivido en cuatro décadas.
El gobierno boliviano no ha descartado la posibilidad de declarar un estado de excepción, lo que permitiría la intervención de militares para controlar las protestas. La información sobre la renuncia de Salinas fue confirmada por una fuente del Ministerio de Defensa, aunque no se explicaron las razones específicas de su dimisión.
A pesar de las reuniones promovidas por una comisión de mediadores, conformada por la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y activistas de derechos humanos, los sectores en conflicto no han acudido, lo que mantiene la situación en un estado crítico.