En el marco del 11º aniversario de la marcha Ni Una Menos, se realizan movilizaciones en Congreso y Córdoba, destacando la protesta por el crimen de Agustina Vera. Las manifestaciones buscan generar conciencia sobre la violencia de género y la prevención de femicidios.
Se observa una baja presencia de banderas políticas y militancia partidaria, con una gran cantidad de autoconvocados y familias que han recuperado el espíritu original de la movilización. El caso de Agustina Vera, junto a otros femicidios recientes como el de Dulce en El Dorado y Carolina Romera en Temperley, atraviesa el contexto de las marchas, cuestionando el accionar policial y judicial.
En Congreso, la desconcentración comenzó de forma pacífica, con presencia policial pero sin fricciones con los manifestantes. La marcha de Ni Una Menos se presenta como un espacio de reclamo social y de concientización sobre la problemática de la violencia de género, con un fuerte énfasis en la participación ciudadana.