Una víctima relata con angustia el brutal ataque sufrido a manos de Claudio Barrelier. Describe cómo fue sometida con una pistola, obligada a desnudarse y atada, mientras Barrelier planeaba sus acciones.
La víctima relata el terror vivido al ser atada de pies y manos y amordazada. Logró escapar de Barrelier cuando este intentaba ingresar su moto a la casa, huyendo y pidiendo ayuda a un grupo de jóvenes que la auxiliaron y le dieron una remera.
Entre lágrimas, la víctima expresa el miedo que sintió y sigue sintiendo, pero afirma que habla para que se haga justicia por Agostina. Afirma que Barrelier es una persona peligrosísima que estaba libre y que ella pudo haber corrido la misma suerte.