Se rememora el impacto de las ficciones televisivas Tumberos y Ocupas, marcando un antes y un después en la producción de series en Argentina.
Se destaca el rol de Sebastián Ortega como productor y director en Tumberos, y la participación de Israel Caetano en ambas producciones, así como en trabajos previos como Pixivirrifazo.
Se menciona la colaboración con la directora Lucrecia Martel en la misma época, subrayando la aparición de una nueva generación de actores, directores y guionistas que proponían enfoques novedosos en el cine y la televisión.