Un severo fenómeno meteorológico azotó la Ciudad de México, provocando lluvias torrenciales de entre 80 y 120 milímetros en el oeste de la capital y una abundante caída de granizo. Las imágenes muestran corrientes de agua que arrastran vehículos y dejan a las personas expuestas.
Se advirtió sobre la posibilidad de fuertes precipitaciones en los próximos días. Las consecuencias incluyen daños en caminos, calles y veredas, situación agravada por el diseño de las calles en declive. Se comparan estas imágenes con los daños causados por tornados en Kansas, Estados Unidos, resaltando la vulnerabilidad de diferentes países ante eventos climáticos extremos.