Suecia habilitará tres nuevos centros carcelarios destinados a menores de edad condenados por delitos graves, con el objetivo de reeducarlos y facilitar su reinserción social.
Estos centros alojarán a jóvenes condenados por agresiones, violaciones y asesinatos. A diferencia de las cárceles para adultos, la vida en estos establecimientos estará centrada en la educación para prevenir la reincidencia.
La medida se toma en el contexto de una crisis de seguridad en Suecia, marcada por el aumento de tiroteos y atentados, y el reclutamiento de menores por parte de grupos criminales.