Los primeros resultados de la autopsia de Agostina indican que fue ahorcada, apuñalada y abusada. El principal sospechoso es Claudio Barrelier, quien ya tenía antecedentes.
El fiscal Garzón cambió la imputación a homicidio agravado por violencia de género, lo que podría conllevar cadena perpetua. Se investiga si Barrelier actuó solo y si las otras seis personas presentes en la casa tuvieron algún tipo de participación u omisión.
Se cuestiona la demora en la actuación policial y fiscal, así como la posible manipulación de la escena del crimen. La defensa de la familia de Agostina señala la inacción de las autoridades y la falta de aplicación de los protocolos de investigación de femicidios.
Se destaca la importancia del rol de los medios de comunicación en visibilizar el caso y la sospecha de que Barrelier podría tener vínculos con barras bravas, lo que podría explicar la lentitud en la investigación.