Una escultura de 21 metros de altura en la India debió ser retirada por grúas debido a que los vecinos denunciaron que el viento la movía, generando preocupación por un posible peligro.
La escultura, que había sido inaugurada con polémica por considerarse antiestética, comenzó a tambalearse con el tiempo, lo que motivó la intervención de las autoridades ante el riesgo que representaba para la zona.