La recaudación impositiva mostró un leve repunte en los últimos meses, con un aumento del 1,3% y luego del 1,7%, cortando una racha de nueve meses de caída. Sin embargo, este dato contrasta con la baja en impuestos vinculados a las ventas y al nivel de actividad, como el IVA.
Los analistas señalan que la economía en negro, que representa cerca del 40%, es un factor clave en esta situación. Si bien existen incentivos para el blanqueo de trabajadores, muchas pequeñas y medianas empresas argumentan que el pago de todos los tributos llevaría al cierre del negocio.
Esta mejora en la recaudación podría traducirse en una mayor posibilidad de superávit fiscal, lo que a su vez podría evitar recortes en áreas como salud, educación e infraestructura, que se habían implementado previamente debido a la caída de los ingresos.