El psiquiatra forense Enrique de Rosa analiza la personalidad de Barrelier, principal sospechoso del asesinato de Agostina, describiéndolo como un "loco moral" con carencia de empatía y valores.
De Rosa explica que estos individuos tienen la parte del cerebro relacionada con el contacto social "apagada", lo que les impide sentir culpa o remordimiento. Además, destaca la importancia de investigar qué falló en el entorno social y judicial para que sujetos así puedan actuar con impunidad.