El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, a través de su jefe de gabinete Carlos Bianco, ha prohibido a todos sus funcionarios viajar a Estados Unidos, México o Canadá durante el período del mundial. La medida, comunicada oficialmente, busca evitar que los funcionarios aprovechen la ocasión para realizar actividades no relacionadas con sus funciones.
Esta decisión se enmarca en una política de austeridad y dedicación a la gestión, ya que se considera que los cuatro años de mandato son breves y la mayoría de los argentinos no tienen la posibilidad de asistir a eventos de esta magnitud. La medida contrasta con la situación de empleados privados, quienes sí tienen libertad para organizar sus vacaciones.
En paralelo, se mencionó el caso de un intendente de Funes, Santa Fe, que despidió a una empleada municipal por asistir al mundial, evidenciando una postura más restrictiva en cuanto al ausentismo laboral por motivos recreativos.