Se relata la decisión de Pincoya de entrar en huelga de silencio y contenido dentro de Gran Hermano, como protesta por la llegada de Sol. La participante se muestra indignada y expresa su enojo hacia la producción y la casa.
Se describe su accionar, como esconder cámaras y negarse a hablar, buscando generar un impacto diferente y permanecer visible en el juego. Se destaca que Pincoya juega de forma individual y no se une a las dinámicas grupales, lo que podría ser una estrategia para mantenerse relevante.
Se menciona su relación previa con Pico, describiéndola como profunda y de confianza, y cómo él la aconsejó. A pesar de esto, Pincoya tomó sus propias decisiones, mostrando su carácter rebelde.
Se argumenta que el humor es una cualidad importante en el programa, y que Pincoya lo posee, a diferencia de otros participantes. Se sugiere que su actitud, aunque diferente, le permite mantenerse en el juego y generar contenido.